ecesitamos un
concepto más sabio y quizás más
místico acerca de los lobos. El
hombre examina al lobo a través del
cristal de su propio conocimiento, y
considera estar viendo una pluma
magnificada, y el conjunto completo
se distorsiona. Los tratamos con
arrogancia por su estado incompleto,
por su trágico destino de haber
tomado una forma que esta muy por
debajo de la nuestra.
Y en
eso hemos fallado, pues ningún
animal deberá ser medido por el
hombre. En un mundo que es más viejo
y más completo que el nuestro, ellos
se mueven terminados y completos,
dotados con las extensiónes de los
sentidos que nosotros hemos perdido o
nunca logramos, viviendo por las
voces que nunca escucharemos. No, son
hermanos, ellos no son inferiores;
ellos son otras naciones, atrapadas
con nosotros en la red de la vida y
del tiempo, compañeros prisioneros
del esplendor y del dolor de la
tierra.
Henrio Beston, "La Casa
Exterior".
Conociendo al lobo.
ambién hay
aún mucha gente en este mundo que
odia a los lobos. La mayoría
cambiarían sus mentes, si pudiesen
compartir mi experiencia. Uno debe
entender al lobo en el mundo salvaje
para apreciar verdaderamente a este
animal. Nosotros los humanos juzgamos
a los lobos por nuestros propios
estándares. Sin embargo, en su
propio mundo, allá en el ártico
alto donde los estándares humanos
son escasos, esta manada puede
enseñarnos quizá que pensemos sobre
su especie de muy diversas maneras.
Compartiendo la vida de este manada
que he tenido el extremo privilegio
de conocer, espero poder ayudar a
otras personas para que vean al lobo
tal y cual es: Uno más de las
especies magníficas, soberbiamente
adaptados para luchar con su ambiente
áspero y hostil, y altamente
merecedores de nuestra comprensión y
aceptación.